En el fondo todos necesitamos aprender a gestionar mejor nuestras emociones ¿verdad? Pues en el mundo de la educación resulta prioritario, ya que cada día los profesores interactúan con los distintos alumnos, en plena revolución emocional, y es por ello que necesitan gestionarse primero ellos para luego saber cómo ayudar a que los alumnos aprendan a ser óptimos y manejar sus estados de ánimo y consecuentemente, sus aprendizajes y logros.

Los equipos directivos de los colegios tienen normalmente 2 temas a resolver.

1/ es el trabajo de equipo y la buena gestión entre ellos, ya que de esta gestión se desprenderá el ambiente de trabajo del colegio, y

2/el trabajo propio con su gestión emocional para posteriormente llevarlo al aula y ayudar a sus alumnos a gestionarse para resolver sus propios conflictos propios de cada edad.

Formar en coaching educativo tiene para mí este doble objetivo que desarrollo desde hace 3 años y actualmente desde dentro de los colegios aportando todo el buen hacer que el coaching les puede aportar para desarrollar su profesión con la mayor y mejor incidencia en sus alumnos.